Las puntas de la brújula se consideran seguras debido a su ubicación estratégica y su diseño bien pensado. Ubicadas en los puntos cardinales (norte, sur, este y oeste) de la piedra preciosa, las puntas proporcionan un agarre uniforme que ayuda a distribuir la presión de manera uniforme, reduciendo el riesgo de que la piedra se afloje.
La artesanía experta también es fundamental, ya que los joyeros expertos inclinan las puntas hacia adentro para abrazar la piedra con fuerza, sin dejar espacios ni puntos débiles. El cuidado y mantenimiento adecuados, combinados con un diseño de calidad, hacen de las puntas de la brújula una opción confiable y elegante para asegurar piedras preciosas.